Cada tratamiento, explicado
Una página por tratamiento o por especialidad, en palabras de paciente: en qué consiste, cómo es la primera visita y qué hay que llevar. Sin jerga y sin promesas.
Clínicas y consultas
Hacemos webs para clínicas dentales, fisioterapia, psicología, podología, veterinarias y cualquier consulta que trabaje con cita. Un paciente entra a mirar tres cosas antes de llamar: qué tratáis, quién le va a atender y cuándo hay hueco. Tenemos hechas dos maquetas de clínica, una dental y una veterinaria; son maquetas, no encargos. Trabajamos en remoto con consultas de cualquier sitio y, si hace falta, nos vemos en persona en Málaga capital.
Nadie elige clínica por el diseño. La elige porque entiende qué le van a hacer, sabe quién se lo va a hacer y puede pedir la cita sin esperar a que abráis.
Una página por tratamiento o por especialidad, en palabras de paciente: en qué consiste, cómo es la primera visita y qué hay que llevar. Sin jerga y sin promesas.
El equipo con nombre, foto y titulación, y el número de colegiado si queréis mostrarlo. Es lo que más tranquiliza a quien llega sin conoceros.
Un enlace a vuestra agenda o, con el automatismo, la confirmación de la cita por WhatsApp el día antes. Por 50 €/mes sobre cualquier plan.
El formulario pide sólo lo necesario para contestar o dar la cita, dice para qué se usa y no pregunta por la salud de nadie. Todo, en cuentas a nombre de la clínica.
La publicidad sanitaria tiene normas propias, y la primera es no garantizar resultados. Escribimos los textos con eso delante: qué hacéis, cómo y quién, sin «resultados asegurados» ni frases que un colegio profesional pueda leer mal. Los revisáis antes de publicar, porque quien responde de lo que dice la web es el centro. Y si tenéis número de registro sanitario, va a la vista.
Una consulta tiene la agenda llena de pacientes, no de reuniones. El proceso os quita el mínimo tiempo posible.
Qué tratáis, cómo dais hoy las citas y qué programa usáis. Con eso sabemos qué plan encaja y si hace falta algo más.
Una hora con quien dirige la clínica para escribir los textos, por videollamada o, si estáis en Málaga capital, en la consulta. Vosotros ponéis las fotos del equipo y del centro.
Revisáis cada texto antes de que salga. Se publica en vuestro dominio, con la ficha de Google revisada y la cita conectada.
Si trabajáis con cita, sí: odontología, fisioterapia, psicología, podología, nutrición, estética o veterinaria. Lo que cambia de una a otra son los tratamientos y las normas de publicidad de cada profesión, y eso se mira en la primera llamada.
Sí. Nuestros precios se publican sin IVA y en la factura se suma el 21 %. Como tu actividad está exenta, ese IVA no te lo puedes deducir: cuenta con él al comparar precios.
Depende del programa. Si tiene enlace de citas o se conecta con un calendario, lo enlazamos con la web. Si hace falta que la web lea y escriba en vuestra agenda, es un sistema de reservas a medida y se presupuesta aparte: os decimos el precio después de una llamada corta.
Los mínimos para contestar o dar la cita: nombre, forma de contacto y el motivo si el paciente quiere contarlo. La web no pide historia clínica ni datos de salud, y los datos quedan en cuentas a nombre de la clínica, no en las nuestras.
Depende de la profesión y de la norma que os aplique, y hay que mirarlo antes, no después. Por defecto no las ponemos. Lo que sí montamos es el sistema para pedir reseñas en Google a todos los pacientes por igual.
No, ni nosotros ni nadie honrado. Nadie controla el orden de Google ni cuántas personas llaman. Lo que depende de nosotros es que la web sea clara, rápida, esté conectada con vuestra ficha de Google y deje pedir cita a cualquier hora.
Si el problema es el teléfono, lo que hace falta es el sistema de citas: lee los huecos libres de vuestro calendario, confirma y recuerda solo y avisa al equipo.