Carta que se lee de pie
Sin PDF que haya que ampliar con dos dedos. La carta es una página normal, se lee con una mano y se actualiza sin llamar a nadie.
Hostelería en Málaga
Cuatro de las cinco piezas que tenemos hechas son de restauración, tres de ellas malagueñas, y la quinta de ocio nocturno. El problema de un restaurante no es no tener web: es que la carta esté vieja, que la mesa se reserve pagando comisión a un portal y que quien busca dónde comer a doscientos metros acabe encontrando a otro.
Nadie navega la web de un bar por gusto. Entra a mirar la carta, a ver si abrís y a reservar. Todo lo demás sobra o estorba.
Sin PDF que haya que ampliar con dos dedos. La carta es una página normal, se lee con una mano y se actualiza sin llamar a nadie.
La mesa se reserva en tu web. Si ya usas una plataforma, se integra; si no, montamos la reserva propia y la comisión deja de comerse el margen.
Lo que la gente mira antes de decidir, y lo que además te exige la ley, dicho una sola vez y sin letra pequeña.
La mayoría llega desde Google Maps y no desde el buscador. Cuidamos que la ficha, la web y los horarios digan lo mismo.
Cuando alguien busca tu restaurante ya te ha encontrado: la pregunta es por dónde acaba reservando. Cada mesa que entra por tu web en lugar de por un intermediario es margen que se queda en la casa, y un cliente cuyo correo es tuyo.
En hostelería no hay tiempo de reuniones largas. El proceso está pensado para robaros lo mínimo del servicio.
Vamos al local, lo vemos funcionando y salimos con la carta, las fotos y cómo trabaja la casa.
Enseñamos la portada terminada antes de construir el resto. Si no convence, se cambia ahí y no al final.
Se publica en vuestro dominio, con la ficha de Google revisada y alguien del equipo enseñado a cambiar la carta.
Sí, y es la parte que más importa. La carta queda editable y os enseñamos a tocarla antes de cerrar el proyecto: una carta que hay que pedir por WhatsApp está desactualizada en un mes.
Sí. Se integra la que ya tengáis para no perder el histórico ni obligar al equipo a aprender otra cosa. Y si lo que queréis es dejar de pagar comisión, montamos la reserva en vuestra web.
Sí. Se resuelve con una página por local y una portada que reparte, para que cada uno tenga su carta, su horario y su ficha de Google.
No somos estudio fotográfico. Si las que hay no dan el nivel lo decimos antes de empezar y os pasamos el contacto de alguien de aquí.
Desde 50 € al mes, con el diseño, el alojamiento, el dominio y los cambios dentro. Ahí está la tarifa entera y qué lleva cada plan.